Tiene esta modalidad un desarrollo paralelo a la de a once sobre todo en el norte de Europa y en ella se celebra el primer Campeonato del Mundo en 1938. La Segunda 0Guerra Mundial no permitió el desarrollo de competiciones y es en 1954 cuando el balonmano a siete se reúne para un nuevo campeonato del mundo.
Tras una fase de clasificación, que España no supera, seis equipos se enfrentan quedando campeón el sueco, seguido por el alemán, el checoslovaco y el suizo. Dinamarca y Francia quedaron relegados a las últimas posiciones.
Entre el segundo y el tercer campeonato del mundo la federación internacional creó la Copa de Europa de Clubs campeones nacionales, dando un gran impulso a esta modalidad. Esto ocurrió en el Congreso de Estocolmo del año 1956 al que habían acudido 36 delegados de 18 federaciones. Un año más tarde se pondría en marcha y sería ganada por un equipo checo, el Praga. El Barcelona representó a España.
En 1958 se celebraría el tercer Campeonato del Mundo en la República Democrática Alemana y sería el primero que tendría una estructura similar a la que se utiliza actualmente. Participaron 16 equipos divididos en 4 grupos. Los dos primeros clasificados de cada uno pasaban a la fase principal en la que quedaban emparejados con los de otro grupo. En la última fase, los ganadores de cada grupo de los dos resultantes, disputaban la final. Gana Suecia al derrotar a Checoslovaquia y la siguen Alemania y Dinamarca. Por detrás quedaron Polonia, Noruega, Hungría y Yugoslavia. España ya había quedado eliminada en la primera fase.
En 1961 se creó la Copa de Europa para equipos femeninos y en este mismo año se disputó la cuarta edición del Campeonato del Mundo con la participación de 21 equipos. Se desarrollo en la RFA. España fue eliminada en la fase de clasificación al superar sólo a Portugal y empatar un partido con Francia. Disputaron a final Rumania y Checoslovaquia. Ganan los primeros 9 a 8, un marcador bajísimo que demostraba la importancia que habían adquirido ya las defensas. Suecia, Alemania y Dinamarca, por este orden, las siguieron.
Paralelamente a la evolución del balonmano masculino a siete, se va implantando y desarrollando el balonmano femenino. Ello llevó a la creación de sus propios campeonatos mundiales. El primero se disputaría en 1957, en Yugoslavia. La segunda edición se celebró en 1962 en Rumania que también fue la ganadora. La tercera se jugó en 1965 en Alemania Federal con el triunfo de Hungría. No se disputaron más hasta 1971 y a partir de este año fueron desarrollándose periódicamente.
En 1964 se celebró la quinta edición del Campeonato del Mundo, masculino en Checoslovaquia con 23 equipos que por primera vez debieron buscar su clasificación en sus propios continentes. España cayó eliminada en esta fase ante Francia. El campeonato lo ganó Rumania tras superar a Suecia por 25 a 22 en la lucha por el oro. El bronce fue para Checoslovaquia seguida de RFA, URSS y Yugoslavia.
Unos meses más tarde tiene lugar el décimo congreso de balonmano con 50 delegados de 27 federaciones. Se decide ampliar las dimensiones del terreno de juego y situarlas en 38-44 m de longitud por 18-22 de ancho, en lugar de los 30 por 15 que se utilizaban. Se estableció también la organización, con dos días de antelación a los campeonatos, de un cursillo de árbitros internacionales y se solicitó oficialmente la inclusión de este deporte como disciplina olímpica para los juegos del 72 en Munich. Esta solicitud es aceptada un año después por el COI pero sólo en su modalidad masculina.
En 1966 el Congreso de Copenhague introdujo, a prueba, un segundo árbitro y la norma de no modificar las reglas de juego hasta después de los JJ.OO.
El sexto campeonato se disputa en Suecia (1967) con 23 equipos. España es nuevamente eliminada en la fase de clasificación. El mundial se jugó de forma distinta a los anteriores. Había una fase preliminar en la que se clasificaban dos equipos de cada grupo para los cuartos de final. Después por eliminatorias se llegaba a la final. El título fue para los checos que vencieron a Dinamarca por 14-11. El bronce para Rumanía tras vencer a la URSS, Suecia fue quinta, sexta la RFA, séptima Yugoslavia y octava Hungría.
En 1968 se celebra en Amsterdam (Holanda) un congreso en el que participan 28 federaciones en el que se adopta definitivamente el terreno de juego de 40 por 20 m para los encuentros de mundiales y JJ.OO. y se anulan algunas competiciones de la federación internacional por la situación de crisis que se vivía.
El séptimo Campeonato del Mundo se disputó en Francia en 1970 con la participación inicial de 27 equipos.
España no supera la fase preliminar. La final fue disputada por Rumania y Alemania Democrática, venciendo los primeros 13-12. Yugoslavia se quedó con el bronce y Dinamarca fue la cuarta clasificada.
Tras el fallecimiento del presidente de la IHF en 1971 se hizo con el cargo Paul Hogberg que se mantuvo en la presidencia hasta 1984. Fue bajo el mandato de este presidente cuando el balonmano llega a sus segundos JJ.OO., siendo los del 72 los primeros en que serían a siete. Unos días antes del inicio de las competiciones olímpicas, en Nuremberg, se realizó el decimocuarto congreso con la presencia de 79 delegados de 36 países, en el que se crean varias comisiones dentro de la IHF para potenciar el desarrollo de este deporte. |